PASAJE DE LA OBRA DE GUINEE

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Laclo Tibato : (02/10/2013)
2 de octubre de 2013

Quería compartir con ustedes un pasaje dela obra del Dr Guinée, espero que le sea provechoso (y comprensible) Emoticono wink

Dr Robert Guinée, “Les maladies mémoires de l’évolution”(2004), paginas 53/55 :

(…) Todos los microbios son más o menos especializados, no sólo en función de los tejidos que tratan, sino también debido a la manera en la que trabajan.
1. Los hongos, las micobacterias y ciertas bacterias muy antiguas (E.
Coli, estafilococos) actúan como “basureros”. En efecto, desmontan los tumores endodérmicos (carcinomas adenomatosos) regidos por el tronco cerebral y los tumores mesodérmicos regidos por el cerebelo. Más precisamente, caseifican o pudren los tumores nacidos de los tejidos regidos por el cerebro antiguo (tronco cerebral y cerebelo), desde el principio de la conflictolisis. Son apatogenos e inofensivos para todos los demás órganos.
En sus escritos más recientes, el Doctor HAMER precisa sin embargo que los microbios que actúan en los tejidos derivados del endodermo y del mesodermo antiguo se multiplican ya de manera asintomática durante la fase activa del conflicto. Esta multiplicación ocurre sólo si estos microbios están presentes (esto es verdad particularmente para el bacilo de Koch), y esto, en relación proporcional al número de células neoformadas durante la fase activa. Debido a su multiplicación durante esta fase, podrán intervenir rápidamente, por orden del cerebro, desde el principio de la conflictolisis (¡ en la naturaleza es importante curarse lo más rápidamente posible!), atacando únicamente a las células cancerosas cuyas modificaciones genéticas se traducen particularmente por modificaciones estructurales que las hacen identificables por estos microorganismos ” (Vermächtnis Einer Neuen Medizin – Teil I – Kap. 17-. 379-380).

2. Las bacterias trabajan como “basureros” para los tejidos regidos por el cerebelo (mesodermo antiguo) y como “reconstructores” para los tejidos regidos por la sustancia blanca, antiguamente llamada médula cerebral. Desmontan los tumores adenoides del mesodermo cerebeloso y rellenan las lagunas provocadas por la reducción celular y las necrosis sobrevenidas en fase activa en los tejidos mesodérmicos regidos por la sustancia blanca.

3. Los virus trabajan en la reconstrucción o en la restauración. Provocan tumefacciones y rellenan pérdidas de sustancias celulares, debidas a las ulceraciones de los tejidos de origen ectodérmico regidos por la corteza cerebral.

El sistema ontogenetico nos muestra que los microbios actúan como auxiliares, podríamos decir ” como obreros especializados “. En efecto, en cierto modo han sido “programados” en nuestro cerebro al mismo tiempo que aparecían los diferentes tejidos. La clasificación de los microbios, según su afinidad por los tejidos orgánicos, podría, según las declaraciones del mismo Doctor HAMER, sufrir algunas modificaciones, cuando investigadores especializados en microbiología habrán manifestado un interés en su comprobación y su perfeccionamiento. En efecto, que nadie se engañe, los diferentes tipos de microbios no aparecieron unos tras otros, de una manera completamente separada en el tiempo. Por otro lado, cierto número de ellos, particularmente los que constituyen el extenso capítulo de las parasitosis, todavía no son incluidos por el Doctor HAMER en este sistema. A la luz de esta cuarta ley, el cerebro aparece como ” la central de mando” en relación no sólo con las células del cuerpo, sino que también con los microbios que éste aloja.

El Doctor HAMER precisa que esto vale sólo para los microbios de los cuales nuestro cerebro adquirió “ los códigos biológicos de comportamiento “ durante los millones de años cuando nuestros organismos los anexaron. Esto pues no vale para los microbios exóticos de los cuales nuestro cerebro no posee los códigos de comportamiento. Estos últimos pueden entonces revelarse peligrosos para nosotros, contrariamente a las poblaciones que tuvieron contacto regularmente con ellos desde tiempos muy antiguos, pero para las que los microbios de nuestras comarcas pueden revelarse también muy peligrosos. Si se neutraliza los microbios por medio de medicinas, lo que hay que hacer en cierto número de casos, estos volverán a activarse si esta segunda fase (o fase vagotónica) no se acabo, y el diagnóstico de “recidiva” será entonces establecido. (…)

Mientras un conflicto individual o colectivo está activo o reactivado periódicamente, los gérmenes correspondientes a los mismos están presentes en el seno de un individuo o de la población afectada por el conflicto, pero no necesariamente para todos los individuos componiendo esta población. Cuando se produce la conflictolisis, se habla de enfermedad latente o de epidemia. El resurgimiento de viejas enfermedades corresponde a la reactivación de viejos problemas. La aparición de nuevas enfermedades infecciosas se emparejará con la aparición de nuevos problemas sociales. Esto confirma de manera bastante fiel lo escrito en las páginas 32 y 33 del libro titulado “Fundamentos de la Nueva Medicina”, donde se puede leer:” A estos dos grandes círculos de coordinación, por un lado el constituido por la psique, el cerebro y los órganos, y en segundo lugar, el constituido por los tipos de conductas y conflictos y las varias capas embrionarias así como con las formaciones histológicas, la nueva medicina añade un tercer
círculo de coordinación, es decir, el constituido por la relación entre los diversos tipos de comportamiento y conflictos, considerados como parte de las unidades más grandes (familia, clan, horda, banda, rebaños, etc.) y esta sinopsis extendida a la escala del cosmos entero, percibida en la perspectiva de un cuadro cósmico forjada a lo largo de millones de años de convivencia y de simbiosis con otras razas, especies y criaturas “. (…)

Para terminar esta exposición acerca de la cuarta ley, tomaré de nuevo por referencia el folleto del Doctor Henrard, titulado ” Los descubrimientos del Doctor HAMER “, más precisamente la página 21, donde se puede leer lo que sigue:
” El equilibrio huésped-microbio, es la buena convivencia entre los organismos y los microorganismos. Esta buena convivencia es solamente un caso particular de este equilibrio que existe cada vez que es cuestión de una población de células, las cuales están ya sometidas a reglas ancestrales de reproducción en nuestros tejidos, tanto durante la embriogénesis como en el momento de las etapas posteriores del crecimiento. Ahora bien, estos modos de regulación emanan de las células de nuestro sistema nervioso. ¿ Cómo ignorar desde entonces el papel central de este último en esta “reactivación” de la multiplicación celular que es el fenómeno tumoral? “.